lunes, 25 de noviembre de 2013

Como mamá



Siempre quise ser madre. Creo que es de lo único que he estado totalmente segura en lo que llevo de vida. Y ahora que lo soy, además por partida doble, siento vértigo al saber que soy el espejo en el que se miran cada día y parte de lo que dicen, de lo que hacen, de lo que son, es el reflejo de ese espejo. Un reflejo que varia en la forma en que yo me comporte, hable o me sienta. Y eso asusta, pero también es un reto que afrontar cada día porque así consigo aprender de mis errores y los enmiendo cuando mis pequeños "reflejos" me enseñan lo que han visto en ese espejo.
Y como en todo nos quieren imitar, pues no iba a ser menos a la hora de vestir. Por eso, mi querida niña al ver el bolso que había hecho para mi, me dijo: Hala, mamá! Yo quiero uno igualito que el tuyo! Et voilá!

viernes, 15 de noviembre de 2013

Irresistibles

Nuestros bebes pasan por una etapa, bastante larga por cierto, en la que no dejan de babear y reconozco que a mi, como madre que soy, me daba mucha rabia tener que taparles la ropa con feos baberos de toalla cuando les había puesto tan guapos para salir a la calle. Pero me enteré tarde de la existencia de monadas como las que os muestro a continuación. Y espero que otras personas como vosotros podáis disfrutar de ellos. 


Además en su interior esconden un secreto para  que la humedad no traspase el babero y así preservar a vuestro bebe de la humedad. Por qué no echáis un vistazo a la página de Nenes y lo averiguais?

lunes, 11 de noviembre de 2013

Ya viene el frío!!!

Y con el frío vuelven nuestros guapísimos esquimales...


… para hacer aún más guapos, si cabe, a nuestros pequeños, adornando su ropita con el alegre portachupetes y evitando que se mojen con estos baberos, pero con mucho color, que bastante grises ya son los días de invierno.

Así que, digamos "Hola" de nuevo a estos entrañables amiguitos que seguro que le encantan a tu niñ@.





Y descúbrelos al detalle en la página de Nenes.

lunes, 4 de noviembre de 2013

La mariposa y la rana



Estando la rana croando en su charca y la despistada mariposa volando, apareció un tercero en discordia con su red alborotando. Enseguida el batracio saltó a la charca y la mariposa se camufló en una planta. Pero la red se hundió en el agua persiguiendo a la rana asustada. La mariposa que desde su rama obsevandolo estaba, sintió pena de la rana y dijo: "tengo que ayudarla, que aún siendo yo más frágil y pequeña, picardía no me falta". Así la mariposa se lanzó en un raudo vuelo hacia el humano. Subió y giró, bajó y subió delante de sus ojos, volviendo loco al gigante que intentando espantar a la mariposa cayó al agua y tras él, su red, que en su cabeza se atascó en un instante. Y así sucedió , como tantas otras veces, que el cazador terminó siendo cazado.
Y colorín, colorado, estas mariposillas a la página de Nenes se han ido volando.